miércoles, 13 de junio de 2012

Seguimos tentando al peligro.

Voy. Rápido. No me detengo. Te encuentro. Como siempre, sonriente. Me acerco. Recupero el aliento. Dudo, pero no es momento. Reuno todo el coraje. Te llamo. Vas a decir algo, pero me da igual, con toda la fuerza que puedo sacar te acerco a mis labios. Callas. Me sigues, agarrándome fuerte, pero suave a la vez. Como si no quisieras soltarme nunca. Caemos al suelo. Beso a beso, decidimos deshacernos del peso extra, fuera las interferencias, nada de ropa. Ya no se sabe si ese brazo es tuyo o son tus ojos los que ven. Pierdo la cabeza, y cojo la primera carretera que lleva hasta tu piel. Meto cuarta y no freno. Derrapo en tu cadera, choco en tu mirada. Tercer atasco en la M-30 de tu ombligo. Caigo en picado, primer accicente en la comisura de tus labios. Acelero en los contornos de tu espalda, hasta llegar al badén de tu cuello. Se cala, me detengo, saboreo. Sonido de gemidos, pisada de embrague. A todo potencia, desviados del camino.Yo quiero, tú puedes; seguimos. Cogemos la autovía, fuera de los límites. Circulas en todos mis sentidos, sonrisas laterales... Seguimos tentando al peligro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario