martes, 27 de marzo de 2012

Reducir el espacio entre tu piel y mis manos.


Por favor, déjame cuidarte por más tiempo. Hacerte feliz, hacerte sentir único, hacerte ver que eres lo mejor del mundo. De mi mundo.
Quiero hacer que te rías, que me grites, que me ames, que vivas al máximo esta historia. La nuestra.
Eres único, ¿sabes? No veré otra sonrisa como la tuya, aunque viva por mil años, no podré decir que otros ojos son más bonitos que los tuyos, al menos yo no. Para mi ningún hombre en la faz de la tierra llegará a tu nivel.
Porque tu eres increíble. Eres mago ¿entiendes? Fabricas un sol brillante en un cielo gris, eres capaz de hacerme sentir la persona más feliz del mundo, con solo decirme cualquier tontería. Te quiero proteger de todo lo malo que puedas encontrar, quiero ayudarte cuando más lo necesites, estaré ahí siempre, no te fallaré, no te lo mereces.


¿Y sabes porque no te lo mereces? Porque me has hecho pasar los mejores meses de toda mi vida. Porque te quiero. Te quiero más que todo lo que pensaba. Te quiero cuando me haces sentir única y te quiero cuando me gritas al discutir. Y de verdad, yo si se lo que es quererte.



Despertarme cada día pensando en ti, con nuestras manos entrelazadas y tu mirada puesta en mi.
Yo no te pido que cada día me demuestres tu amor, ni necesito que me digas te quiero al oído, ni siquiera te pido un futuro conmigo. Solo pido que de esa sonrisa que se dibuja en tu cara, sea yo la causante, que cuando yo esté a tu lado seas la persona más feliz del mundo.
Sabes que no te pido un ramo de rosas, ni un "qué guapa estas hoy", solo pido que me quieras como nunca antes habías querido a nadie.



¿Que si te quiero? No lo se. Solo puede decir que al mirarte mi corazón se estremece, que me haces sonreír cuando te veo. Estas ganas tontas de abrazarte no pueden calmarse. Cada noche sueño contigo. En realidad nose cuanto te quiero, solo se que te necesito. Que siento el deseo intenso de que estes conmigo.
Si eso es querer, entonces te quiero.


De algo estoy completamente segura. Nadie nunca le querrá como yo, nadie tendrá tantas ganas de tenerlo cerca como las tengo yo. Nadie morirá por sus huesos cómo yo lo hago, ni llorará tanto por una persona. Estoy convencida de que en la vida nadie le entregara tanto corazón como el que yo le entrego, ni le robará tantos besos. Solo quiero decirle que me encanta que no se quiera marchar de mi vida. Le quiero más que a nada en el mundo, eso que nadie lo dude jamás.


Es fácil saber cuando alguien te gusta de verdad, porque te levantas con una sonrisa deslumbrante y te acuestas con esa misma sonrisa tonta. No hay un motivo en concreto, pero tú sonríes igual. Cuando te tumbas en la cama mirando al techo, está vacío, pero tú lo miras igual. Cuando te pones a escuchar música y todas y cada una de las canciones que tus oídos van oyendo te recuerdan a él, da igual de lo que vaya la canción, da igual que la letra no tenga sentido, pero tú la oyes igual. Cuando por las noches no puedes dormir, y das una y otra vez vueltas en tu mismo eje esperando que la almohada te ayude a dormir, pero entonces cierras los ojos y aparece esa persona que te quita todo el sueño en un momento, piensas una y otra vez en él, te acuerdas del mismo recuerdo hasta cien veces, pero tú piensas igual.


Cuando, sin darte cuenta, comienzas a llorar, quedas anonadada al descubrir que por primera vez estás llorando por alguien, que ese sentimiento va más allá de las palabras, que detrás de ellas se esconde algo mucho mayor, lloras por él… Pero tú, le quieres, y seguirás queriéndole una y otra, y otra vez más.


No hay comentarios:

Publicar un comentario