El amor es una de las mejores experiencias que hay, estoy segura. Pero también estoy segura de que hacer paracaidismo es mucho más seguro que enamorarse. Al menos tienes un paracaídas que con solo tirar de una anilla te rescata de una muerte segura. Pero ¿y el amor? ¿Dónde está la anilla? No la hay, el amor es peligroso. Peligroso, complicado y extremadamente frágil. De la misma forma que vino puede irse sin que se pueda evitar. Es cierto que cuidar el amor es importante, pero en ocasiones no basta con eso y lo perdemos todo. Y duele…
El desamor, cuantos escritores han intentado hablar de él. Tantas metáforas, tantas fábulas, tantas advertencias… Y ninguna de ellas vale una mierda. Una ruptura no se puede explicar con palabras, es algo que se siente. Algo que te raja el alma, que te quita la respiración, que te consume poco a poco la vida… Pero se puede superar, porque lo bueno que tiene el desamor es que sí hay una anilla que nos rescata: el tiempo.
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