sábado, 21 de enero de 2012

Borja Garcia Pereira.



Me acuerdo del primer día que nos hablamos, solo nos conocíamos de vista, tu para mi eras el chico de la clase de al lado, ni un simple amigo o conocido, nada. Nos apuntamos a la misma hora en particular para no ir solos, y día a día íbamos ablando más, en los recreos nos saludábamos y alguno que otro le pasábamos juntos. Cada momento que pasábamos juntos se hacían segundos porque contigo uno no se aburre nunca, los recreos volaban, y las horas en particular ni te cuento, no hacíamos nada, siempre teníamos que acabar copiando a alguien. Me demostraste en poco tiempo, muchísimo más que otros que habían estado a mi lado desde los tres años y cuando estuve mal eras tú el que estaba conmigo y me ayudabas en todo lo que podías.

Aunque solo fuésemos amigos un día te dije: siempre, y ese siempre significa que siempre me vas a tener ahí y siempre quiero tenerte, pase lo que pase, que cuando te caigas yo te voy a ayudar a levantarte, que si tienes ganas de reírte yo me rió contigo y si quieres llorar yo lloro contigo, si quieres salir de fiesta solo tienes que llamarme, siempre me vas a tener al pie del cañón, ayudándote con todo lo que pueda. Son cinco años contigo y dicen que el roze hace el cariño, y si tienen razón, porque pasaste de ser un simple chico de la clase de al lado, a una persona muy importante para mi, mi mejor amigo. Eres la persona que mas quiero, que vas primero que cualquier otro, que el día que este con alguno y no le caigas bien, le mando a tomar por culo porque tu eres mas importante que cualquier otro y eres tu el que siempre va a estar ahí, pondría la mano en el fuego por ti. Ya sabes que no puedo enfadarme contigo, que te necesito cuando estoy mal pero sobre todo cuando estoy bien para echarnos unas risas juntos.

Te he visto crecer y me siento orgullosa de haber podido compartir todo lo que los dos sentíamos, de haber reído juntos cuando hacíamos de las nuestras, de haber llorado cuando alguno de los dos estaba mal, de los días de fiestas, las "peleas" en clase con gomitas, todas las vacaciones que hemos podido pasar juntos o de las charlas que nos dábamos con los demás. Me has demostrado tanto en estos años, que no creo que te diga adiós nunca, no podría, te necesito aquí conmigo siempre. Has sido mi punto débil, si no era contigo no me reía cuando estaba mal y solo quería contártelo a ti porque siempre me has dado los mejores consejos. Y aunque tu vivas un poquillo lejos siempre había un momento del día en el que hablábamos o nos veíamos.

Con tus defectos y tus virtudes es como te conocí y así es como te empecé a querer, sin ningún cambio, tal y como eres, eres el mejor beffe que se puede tener y por nada en este mundo me alejo yo de ti.



te quiero muchísimo pequeño ❤

No hay comentarios:

Publicar un comentario