jueves, 17 de noviembre de 2011

La luz de tus ojos

Las heridas son agujeros abiertos que creemos que se cerrarán tan rápido como lo pide nuestra cabeza, recuerdos que perdurarán por nuestra maldita costumbre de vivir de ellos, pero sabemos que al fin y al cabo esas heridas son las más fuertes, las más destructivas porque tocaron con fuerza y destrucción lo que más queremos.  Y siento miedo al mirarlo, al tenerlo cerca, sabiendo que sus ojos me dibujan constantemente. Su rostro es angelical, su cuerpo me transmite serenidad. Pienso tanto en él que no entiendo el motivo. Lo conozco hace apenas un mes y monedas, noto como los demás lo miran con desprecio, y sin darme cuenta me empezó a gustar, el simple hecho de saber que lo voy a ver a la misma hora y en el mismo lugar me alivia.

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