Que no hay monstruos en el armario, ni los reyes magos te vigilan para ver todo lo malo que haces. Sé que los malos son muy malos, y los buenos no son tan buenos. Créeme, que he aprendido que los conciertos están para dejarse los pies, y la voz. Que los besos a escondidas saben mejor. Que un baño de agua fría a veces sienta tan bien como uno de agua caliente. Que el mundo está plagado de personas agradables, y a la vez, de personas que no merecen ser llamadas personas. Ahora sé que no hay calcetines para el pie izquierdo, ni para el pie derecho. Que los tacones a las cuatro de la mañana en una fiesta, ya no están en los pies. Que las medias se rompen muy fácilmente, y que el pinta labios rojo no se borra de las camisas blancas.Y lo más importante, sé que de siete días a la semana, yo te quiero ocho.Rompe las reglas, perdona rápidamente, besa apasionadamente, ama de verdad, ríete sin control, y nunca te arrepientas de algo que te hizo sonreír...Me estoy dando cuenta de lo corta que puede llegar a ser la vida y lo absurdo que es no tener el valor suficiente para ser feliz.
jueves, 15 de septiembre de 2011
Que no hay monstruos en el armario, ni los reyes magos te vigilan para ver todo lo malo que haces. Sé que los malos son muy malos, y los buenos no son tan buenos. Créeme, que he aprendido que los conciertos están para dejarse los pies, y la voz. Que los besos a escondidas saben mejor. Que un baño de agua fría a veces sienta tan bien como uno de agua caliente. Que el mundo está plagado de personas agradables, y a la vez, de personas que no merecen ser llamadas personas. Ahora sé que no hay calcetines para el pie izquierdo, ni para el pie derecho. Que los tacones a las cuatro de la mañana en una fiesta, ya no están en los pies. Que las medias se rompen muy fácilmente, y que el pinta labios rojo no se borra de las camisas blancas.Y lo más importante, sé que de siete días a la semana, yo te quiero ocho.
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